La artista australiana Suzanne McRae crea esculturas que parecen haber llegado hasta nosotros desde otro tiempo. Animales de mirada intensa y presencia casi humana, construidos a partir de materiales antiguos que conservan las huellas de las vidas que tuvieron antes.

Graduada en Cerámica por la University of Ballarat, en Victoria, Australia, McRae desarrolló durante años su trabajo en el mundo del vestuario y la moda, especializándose en corsetería histórica y costume. Con el tiempo regresó a sus orígenes escultóricos, incorporando a la cerámica toda la experiencia adquirida con los textiles. De esa unión nace el universo que define hoy su obra.

Suzanne siente una profunda fascinación por la memoria, el paso del tiempo y la belleza de aquello que ha sobrevivido. Busca sus materiales en mercadillos, brocantes, desvanes, cobertizos y antiguas colecciones particulares de Australia y Europa: brocados procedentes de vestidos del siglo XIX, botones de nácar, pasamanerías descoloridas, tejidos manchados o desgastados, pieles antiguas y fragmentos que alguna vez pertenecieron a prendas, muebles u objetos queridos.

No intenta borrar las marcas del tiempo. Al contrario, las convierte en parte esencial de cada pieza. Las manchas, grietas, hilos, desgastes e imperfecciones hablan de una existencia anterior y aportan a sus esculturas esa extraña sensación de encontrarnos ante algo nuevo y, al mismo tiempo, profundamente antiguo.

Sus animales funcionan, en palabras de la propia artista, como un puente antropomórfico entre el ser humano y la criatura, entre el pasado y el presente, entre la verdad y el sueño. Zorros, gatos, conejos y otras figuras adquieren así una personalidad propia: solemnes, melancólicos, excéntricos y ligeramente inquietantes, parecen personajes rescatados de una historia que nunca llegamos a conocer del todo.

Hay en ellos algo de los interiores victorianos detenidos en el tiempo, de los objetos que pertenecieron a generaciones anteriores y que, misteriosamente, han conseguido sobrevivir a sus propietarios.

Cada escultura de Suzanne McRae es una pieza única, realizada artesanalmente y creada a partir de materiales cuidadosamente encontrados y recuperados. Obras en las que escultura, textil, historia e imaginación se encuentran para dar una nueva vida a aquello que parecía destinado a desaparecer.

En Deco for Curious compartimos esa fascinación por los objetos con pasado, por las huellas que deja el tiempo y por la belleza imperfecta de las cosas que han conseguido sobrevivir. Quizás por eso sentimos una conexión inmediata con el universo de Suzanne McRae y con estas criaturas extraordinarias, que ahora forman parte de nuestra selección.