Description
Dos pequeñas sombrillas reposan sobre un fondo de franjas azules y crudas que recuerda a tejidos tradicionales. No hay paisaje definido ni figura humana: solo estos objetos suspendidos, como si hubieran sido dejados a secar tras un paseo o rescatados de un baúl antiguo.
Una de ellas, confeccionada en tela verde con flores diminutas y rematada en negro, introduce un gesto más vivo, casi lúdico. La otra, blanca y adornada con encaje, evoca una delicadeza más íntima, cercana a lo ceremonial o a la memoria familiar. El contraste entre ambas genera un diálogo silencioso entre lo cotidiano y lo especial.
Las telas están superpuestas y modeladas con volumen, alejándose del plano para adquirir presencia casi escultórica. Las costuras visibles y los bordes ligeramente irregulares subrayan el proceso manual: cortar, rellenar, ajustar, coser. El hilo no solo dibuja, también construye.
En la obra de Pili Iglesias, los objetos funcionan como fragmentos de historia. No ilustran un relato concreto, pero sugieren uno posible. Estas sombrillas podrían pertenecer a distintas generaciones, a diferentes momentos, a escenas que nunca vemos pero intuimos.
El marco de madera tallada, con su pátina oscura y relieve marcado, refuerza la sensación de pieza recogida y preservada. Colgado en solitario, el cuadro mantiene una presencia serena; acompañado de otras obras textiles, establece un diálogo entre memoria, materia y tiempo.
This post is also available in: Inglés












