Description
Hay marcos que funcionan como frontera discreta. Y hay otros que establecen, desde el primer vistazo, el tono completo de la pared.
Este pertenece claramente al segundo grupo.
La moldura está recorrida por un motivo vegetal tallado en relieve, una sucesión rítmica de hojas estilizadas que se enlazan formando una banda continua. No es un dorado brillante ni uniforme; la superficie presenta matices, pequeñas variaciones en la pátina que suavizan el conjunto y le aportan profundidad. En algunas zonas el oro parece más cálido, en otras asoma un leve tono verdoso que recuerda al paso del tiempo sobre superficies ornamentales.
El dibujo no es exuberante, sino disciplinado. Hay orden en la repetición, algo casi arquitectónico en la manera en que el relieve enmarca el vacío central. Ese equilibrio lo convierte en una pieza especialmente versátil: puede dialogar con una obra clásica, acompañar una lámina contemporánea o incluso funcionar como marco para espejo en un salón, un recibidor o un dormitorio que busque una presencia decorativa definida.
Con sus 96 x 77 cm, el formato tiene escala suficiente para sostener una composición importante sin perder elegancia. En una tienda de antigüedades y decoración vintage como la nuestra en Bilbao, buscamos marcos que no solo contengan imágenes, sino que aporten estructura y contexto visual al espacio.
Colocado en pared, el relieve vegetal proyecta una sombra sutil que cambia según la luz del día. Es un detalle mínimo, pero transforma la percepción del conjunto. Y a veces eso es lo que hace que una habitación deje de sentirse provisional.
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