Eduardo Sourrouille, natural de Bilbao, es un artista cuya práctica pivota en la fotografía y el autorretrato; se define por una mirada escénica que combina ironía y emoción para explorar el cuerpo, el amor, el desamor y la identidad. Ha mostrado su trabajo en espacios institucionales como Artium Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo y Sala Rekalde, y es licenciado en Bellas Artes por la University of the Basque Country.









