Description
Este chaleco francés del siglo XIX, enmarcado y suspendido en el tiempo, conserva la geometría de una época en la que vestir era casi un acto de identidad. El tejido de cuadros, en tonos ocres y azules, muestra la precisión de la sastrería artesanal, ese equilibrio entre función y belleza que definía la elegancia masculina de mediados del XIX.
Cada línea tejida parece contar algo: los días medidos por el sonido del reloj de bolsillo, el gesto de abrochar los botones antes de salir, la costumbre de llevar una nota doblada en el bolsillo —como la que aún asoma en esta pieza, escrita a mano, testigo de un gesto privado.
En la Francia del siglo XIX, el chaleco era mucho más que una prenda. Era símbolo de decoro, pero también de transición: la frontera entre lo público y lo íntimo, entre la clase obrera que ascendía y la burguesía que se afirmaba. Este, con su diseño sobrio y su textura casi arquitectónica, podría haber pertenecido a un comerciante, a un maestro, o quizá a un viajero que cruzaba Europa en tren, llevando consigo lo imprescindible.
Hoy, convertido en arte textil enmarcado, este chaleco se transforma en una pieza única de decoración vintage. Su marco oscuro y su fondo terroso realzan la materia: el lino envejecido, la pátina del tiempo, el color que se apaga sin perder presencia.
En Deco for Curious, tienda de antigüedades en Bilbao, creemos que hay objetos que no solo decoran, sino que sostienen memoria. Este chaleco no busca perfección, sino permanencia. Y en su silencio hay una calma que se parece mucho a la belleza.
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